8 may. 2011

Recordando el fracaso

La primera entrada que inauguró este blog, hacía referencia al título del mismo. Os invitaba a comentar que "malos del final" os habían parecido más carismáticos. El debate se centro bastante en cómo eran esos personajes y lo que representaban, sin entrar a valorar su nivel de dificultad como "malo del final".

Hace días que le doy vueltas a este tema. Intento recordar, más que juegos difíciles, enemigos finales tediosos, complicados, e imbatibles hasta hacerte perder la paciencia. El problema es que no recuerdo muchos y sin embargo, sí que recuerdo juegos difíciles en su conjunto.

En mis primeras experiencias con los videojuegos, conforme avanzaba en el desarrollo del mismo, en mí siempre se despertaban dos inquietudes muy relacionadas. La primera, saber qué tipo de enemigo final me esperaba y la segunda, una vez derrotado, como se cerraba la historia. Nunca entendí esos juegos dónde una vez acabados volvías a empezar de nuevo con un nivel de dificultad más alto, sin explicación alguna. Quizás mi afición por la lectura me inculcó la idea de que todas las historias tienen un principio y un final.

Volviendo al inicio del comentario, recuerdo muchos juegos dónde fui incapaz de llegar a ese momento que os comentaba. La dificultad era muy elevada o mi habilidad insuficiente, el caso es que nunca llegué a derrotar a “El Malo del Final”. Lo que podía haber sido una frustración, para mí era totalmente lo contrario. En aquella época, acabarme un juego, no era lo más importante. Disfrutaba por el camino, e incluso con el fracaso. Jugaba las veces que hiciese falta, cayendo una y otra vez en la misma fase o en la siguiente, pero volviendo a caer. Y vuelta a empezar. Algunos de los juegos que nunca acabe y me marcaron fueron “Infiltrator” y “Mission Elevator” para Amstrad CPC.


En “Infiltrator”, lo que parecía un simulador de vuelo de helicóptero, luego se convertía en una aventura de infiltración y sigilo. Había partidas en la que era incapaz de despegar el helicóptero sin la ayuda de mi hermano mayor, y aterrizarlo era sólo para especialistas. Con estos parámetros, entenderéis que no pasase de la tercera misión, y que nunca supe cuantas más había por hacer o si ya estaba cerca del final del juego. No me importaba. Jugaba una y otra vez.




En cuanto a “Mission Elevator”, era un juego donde el objetivo era avanzar hacia los niveles superiores de un edificio utilizando los ascensores y esquivando los balazos de unos señores con gabardina. Con un scroll vertical, tus movimientos eran básicos, desplazamiento lateral, saltar, y agacharte. También podías abrir puertas e introducirte para salir por otra puerta, y aparecer en otra zona del escenario. El nivel de dificultad aumentaba conforme subías alturas. Cada vez había más enemigos, ellos también se subían al ascensor o eran capaces de disparar a dos alturas, obligándote a saltar y agacharte. Nunca supe cuantas plantas faltaban para llegar al final y que me encontraría, pero jugué mucho a este juego.




Extrañamente recuerdo con mucho cariño aquellos juegos no finalizados, por encima de otros que si acabé. Quizás el hecho de no acabarlos tuvo más importancia en mi forma de entender los juegos. Porque actualmente es así como los entiendo. Cuando inicio un juego mi objetivo es vivir esa historia y disfrutar con ella durante todo el proceso hasta llegar al “malo del final”, y esperar, como cuando era un niño, que este me sorprenda, poder derrotarlo y ver como acaba la historia.

Juegos inacabados que tienen un sitio en mi corazón gamer. Para algunos sería un fracaso, para mí, forman parte de mi vida y de mi forma de entender los videojuegos.

Y vosotros, que juegos inacabados recordáis con más cariño?

5 comentarios:

Daniel García dijo...

¿estas seguro que el infiltrator no nos lo acabamos? A mi me suena que la tercera misión(y última) nos costó muchísimo, pero pensaba que lo habíamos conseguido.

El Mission elevator estoy seguro que nunca llegamos al final, pero tenía vicio aquel juego :)

Raúl Factory dijo...

Pues no recuerdo haber acabado Infiltrator. Lo que si recuerdo es encontrar algún chicle cuando en las misiones de infiltración, registrabas cajones!! XXDDD

MasEfecto dijo...

Para mí, el más difícil fue Army Moves de Dinamic. El juego era la caña, porque era variado, pero nunca pasaba de la fase dónde saltabas por las rocas y te atacaban unos pájaros...

victor dijo...

Con Army Moves cayeron dos Joystick de la impotencia...y ese final de Super Star Wars de Snes en la estrella de la muerte...imposible.

Anónimo dijo...

Y qué me decís de "Death Wish III", protagonizado por Charles Bronson? Bueno, en realidad era un pixel que se parecía a él. XD
Tenías que ir avanzando por una ciudad matando a "to quisqui" con diferentes tipos de armas. El problema es que se te acababan las balas y te quedabas sin armas. Cuando estabas sin armas y pulsabas la barra espaciadora como ataque, el señor Bornson hacía un gesto con las manos, como diciendo "qué quieres qué haga si no tengo armas?"
El juego era imposible porque sin armas no podías defenderte y eras carne de asfalto...

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